La Ruta da Pedra e da Auga (de la Piedra y el Agua) es un precioso recorrido de unos 8,5 kilómetros que discurre a lo largo del río Armenteira y de los 33 molinos de piedra que encontraremos en sus orillas. Es un viejo camino que se recorría tradicionalmente los lunes de Pascua hacia el Monasterio de A Armenteira, el final de la ruta. Comienza en el pueblo de Barrantes, justo al lado de la Taberna Os Castaños, donde aparcamos el coche y compramos unos bocadillos para llevar antes de comenzar a caminar. Podéis descargar el mapa de la Ruta da Pedra e da Auga aquí.

El recorrido está dividido en 3 tramos: El primero es la Ruta de los Muíños (Molinos) de Barrantes, de dificultad baja y una duración aproximada de 30 minutos. La mayoría de los molinos que encontramos en este tramo, fueron restaurados recientemente y dotan al paisaje de una gran belleza. Los molinos podían ser propiedad de un grupo de vecinos o de una sola persona. En el primer caso, se turnaban los días para llevar grano y molerlo. En el segundo, el propietario cedía su molino al resto a cambio de dinero o a cambio de parte de la harina obtenida. En este primer tramo de la ruta encontraremos también numerosos campos de cultivo y viñedos, ya que la uva es el principal cultivo de la comarca de O Salnés, famoso por sus vinos con la Denominación de Origen Rías Baixas.

El segundo tramo del recorrido, la Ruta de los Muíños de Meis, es también de dificultad baja y de otros 30 minutos de duración. En el inicio de este segundo tramo hay un área recreativa donde se puede descansar, comer algo e ir al baño. Aproximadamente en la mitad de este tramo encontramos la “Aldea Labrega”, una representación en granito de la vida rural gallega de principios del siglo XX. Tiene una iglesia, un hórreo, un horno, un cruceiro y otras construcciones típicas de la arquitectura popular gallega, que fueron realizados por la Escuela de Canteros de la Diputación de Pontevedra.

El tercer y último tramo, la Ruta de senderismo del Río Armenteira es de dificultad media-alta y de unos 90 minutos de duración. Es el tramo más bonito de todo el recorrido: completamente inmersos en el frondoso bosque, encontramos pequeñas cascadas, rocas enormes cubiertas de musgo y árboles milenarios. Parece que estamos en un bosque encantado!

El clima y la humedad del río ayudan a mantener una temperatura media incluso en verano, lo que sin duda agradecen las especies animales que viven en esta ribera: zapateros que flotan en el agua, libélulas de colores, barqueros que bucean en el río, ranas y salamandras rabilargas, una especie que solo existe en Galicia, Asturias y el norte de Portugal.

Después de dos horas y media de camino llegamos al final: El Monasterio de Armenteira, una obra destacada de la arquitectura circense gallega del siglo XII. El Monasterio fue restaurado por Carlos Valle-Inclán, hijo del famoso poeta, que llegó aquí buscando el lugar que había inspirado a su padre para escribir “Aromas de leyenda”. Destaca el rosetón de calados geométricos, el crucero, que está cubierto por una cúpula de influencia mudéjar única en Galicia y el claustro, construído a mediados del siglo XVI.

El recorrido hasta el Monasterio nos llevó unas dos horas y media, ya que es toda la subida a lo largo del río y paramos frecuentemente para ver los molinos, la Aldea Labrega y para hacer fotos. Una vez arriba, nos comimos los bocadillos y repusimos fuerzas para el camino de vuelta, que apenas nos llevó dos horas.  Como siempre, podéis ver las localizaciones exactas del inicio y fin de la ruta en nuestro mapa “Perros Viajeros en Google Maps”. Esperamos que os haya gustado!!!